CON MI CABALLO
I
Para objetos incorpóreos,
busco envase;
deberá ser recipiente goteado,
de lacre obscuro,
de noche y silencio.
Así como de las puntas de sus uñas,
pañuelos al prestidigitador le nacen,
así allí habrá lienzo que a la muerte tape,
sorprendida en un bache de carretera;
codo con codo
en partida nocturna con la vida.
La vida,
ese primor de calandrias,
en el luminiscente cochecito acunado,
de un relámpago;
meteórica en visita,
(no se sabe el porqué,
no se sabrá),
cuando la tempestad,
en la tierra y el cielo es copa,
selva,
en el mar,
ardiente.
II
Allí donde se encuentre,
no importa cómo,
iré por ella,
vocifera el jinete que delira;
en un supuesto campo de batalla,
soñoliento,
entinto,
por debajo de bitumen todo rajas.
Dispersa dentro de mí he de fijar la idea;
para ello,
me ha de ayudar mi caballo.
¡Corre,
corre,
jilguero,
sabiá del monte,
águila mora;
cómo sangra esta herida!
Mi reino por un doctor,
que me asista.
III
Se trata de un envase
en el cual depositar sonajeros,
succionador de leche
que del pecho se quitó la nodriza,
al secársele su manantial,
los afluentes.
IV
Se trata de envase en el cual,
se deposite una redonda palada de caballo,
de jilguero,
de águila mora,
enseres y persona;
una palada limícola de lodo,
con ·ires y venires· de chochas y avefrías.
V
Se trata de envase para el aseo,
barrida en la casa,
que ostenta perchero bien visible;
del cual cuelgan encajes,
abalorios,
artes de pesca,
de la dueña,
el dueño,
hijos y sobrinos,
jefe de la regalada,
hijosdalgo,
mozos,
transeúntes que por allí pasaron,
sin dejar huellas.
VI
He aquí lo eventual,
lo necesario,
lo quimérico como disfraz para antes de la vida,
para después de la muerte.


uma dijo
Tu poesìa es para degustarla como un plato bien servido de alto chef.
Observar, recorrer con la mirada fotogràficamente, oliendo se despiertan los sentidos para empezar a saborear el primer bocado lentamente, sin pensar en el segundo, y menos en terminar el plato.
Tu pluma es maravillosa y me alegra haberte hallado.
Me quedo suspendida como el colibrì, y sòlo me queda tomar el nèctar y los colores abrumadores que me asaltan.
Bellìsimo.
30 Octubre 2008 | 09:26 AM